Estar mal es muy fácil sobre todo cuando las circunstancias te empujan a ello: solo hay que dejarse llevar. Estar bien requiere presencia y voluntad, y se siente raro, pero es bonito. Abrazote de vuelta, Andi. Gracias por acompañarme por aquí. Feliz (y tranquilo) año nuevo.
Leo esto y pienso en el deseo "Les deseo un 2026 tranquilo". Venezuela volvió a sacudir esa sensación de "¿qué hago si ya no tengo que nadar a contracorriente?". Igual, es nuestro deber, o eso quiero creer, buscar mantenerla, abrazar el sosiego.
Así es. Todavía estoy procesando el cambio tan brusco de esa sensación de sosiego que me duró lo que tardé en escribir este texto, al impacto de la incertidumbre que vino acompañada de una ilusión —ingenua, quizás— por volver a un hogar que creí perdido. Así que aquí estoy, aleteando para tratar de mantenerme a flote mientras espero que baje la marea.
Qué loco que también hay que aprender a estar bien. Te abrazo, querida. Que todo siga estando en calma ☺️
Feliz año nuevo para ti.
Estar mal es muy fácil sobre todo cuando las circunstancias te empujan a ello: solo hay que dejarse llevar. Estar bien requiere presencia y voluntad, y se siente raro, pero es bonito. Abrazote de vuelta, Andi. Gracias por acompañarme por aquí. Feliz (y tranquilo) año nuevo.
Leo esto y pienso en el deseo "Les deseo un 2026 tranquilo". Venezuela volvió a sacudir esa sensación de "¿qué hago si ya no tengo que nadar a contracorriente?". Igual, es nuestro deber, o eso quiero creer, buscar mantenerla, abrazar el sosiego.
Así es. Todavía estoy procesando el cambio tan brusco de esa sensación de sosiego que me duró lo que tardé en escribir este texto, al impacto de la incertidumbre que vino acompañada de una ilusión —ingenua, quizás— por volver a un hogar que creí perdido. Así que aquí estoy, aleteando para tratar de mantenerme a flote mientras espero que baje la marea.
Abrazo. Gracias.
Nos mantenemos a flote: escribimos.